" Sólo hay una forma de leer correctamente: leer con toda la piel expuesta al verbo"

" Sólo hay una forma de leer correctamente: leer con toda la piel expuesta al verbo"
" Sólo hay una forma de leer que me convence: leer con toda la piel y el alma expuestas al verbo" © Lucía Conde Parmés

22 febrero 2022

El más par de los pares

 

( Imagen de la red)


Hoy era el día X.
Lo tenía anotado en todos
mis calendarios y en mi memoria
desde hace años.

"El más par de los pares -dijiste-
nada puede salir mal en ese día.

Los años impares siempre
me han traído desgracias,
pero los pares...
los pares son otra cosa:
esos siempre me han ido bien.


Lo haremos entonces. 
En ese día que es el más par 
de todos los pares,
en ese veintidós del dos del veintidós,
porque ese día será sin duda
el mejor de los días para todo".

Y aquí sigo. Aquí seguimos.
Manteniendo la llama en la distancia
sin apenas contacto, sin apenas trabajo, 
pero con cierta rabia a veces,
con cierta desazón que nos carcome
cuando vemos que el tiempo
se nos traga la vida 
mientras recorremos impecables
el camino que ya estaba marcado.


Ve buscando otra fecha par, amor.
Otra fecha muy par, muy par, 
con un poco más de margen....

Me temo que hoy, ya no nos casamos.

© Lucía Conde 


PD: Mi vida ha sido muy agitada en el último año y he tenido que renunciar a dedicar el tiempo que me gustaría ala poesía y a las redes, pero espero regresar en no demasiado tiempo. 
Gracias a todos por estar ahí.

05 agosto 2021

Desayuno

                                         

( Imagen de la red)


Piel y café:

desayuno de dioses,

mezcla exquisita.


© Lucía Conde Parmés

10 junio 2021

Como ellos

 



Como el suero
en la habitación fría
de un hospital,

como esa gota
de agua que, resbalando
salva una vida,

como el seísmo 
que acaba para siempre
un tiempo muerto,

como el calor
de una hoguera cercana
en el invierno...

Así llegaste.
Y ahora, amor, no quiero
que tú te vayas...

© Lucía Conde Parmés


30 abril 2021

Préstamo

                                


Para todo ese tiempo en que la vida
nos arrastra por mundos paralelos
que no pueden tocarse, yo te pido:
préstame tu camisa... tengo frío.
 
Quiero bajo tu ropa ser más tuya
añorando tus manos en mi cuerpo,
esa manos que fueron y hoy no están
y que exploran invisibles mi deseo
a través de mi tacto serpenteante.
 
( Es tu ropa tu piel en tu ausencia
y en presencia de ti, tu otro yo).

Con tu prenda ya mía , amor lejano,
abrigando mis cumbres y el recuerdo,
con el tacto de la seda siendo piel
que acaricia poco a poco mi jadeo,
se oirán las campañas de mi gloria
incapaz de abrocharme la lujuria.

© Lucía Conde