" Sólo hay una forma de leer correctamente: leer con toda la piel expuesta al verbo"

" Sólo hay una forma de leer correctamente: leer con toda la piel expuesta al verbo"
" Sólo hay una forma de leer que me convence: leer con toda la piel y el alma expuestas al verbo" © Lucía Conde Parmés

10 abril 2021

Juegos

 

I

El agua clara
acaricia mi cuerpo:
crece el deseo.

II

Huye hacia el Norte
el pezón desbocado
y tú lo atrapas.

III

Tu paladar
es el cielo al que aspira
tocar mi cuerpo.

IV

Levanta un muro
de deseo mi carne
cuando se moja.

V

La vida es agua
emergiendo cerezas
hacia tus labios.

27 marzo 2021

Mis imperativos preferidos

         



Muerde, besa, araña,

arranca, desgarra, lame,

bordea, moja, ensaliva,

prueba, saborea, aprieta,

tiembla, succiona, goza,

acerca, olfatea, desliza,

ven, entra, comparte,

despeina, corrompe, comprime,

rasga, corta, estruja,

unta, extiende, desborda,

mima, bebe, degusta,

empuja, embiste, desespera,

comprime, pinta, humedece,

jadea. suspira, goza,

enciéndete, llueve, disfruta,

ansía, deleita... ¡VIVE!


© Lucía Conde

23 enero 2021

Espejos


I

 Doble placer 

dibujando el camino

de la lujuria...

II

Se  hace difícil

escapar al deseo

frente a un espejo.

III

Tu lengua juega:

va de la carne al frío

y viceversa...


IV

Siempre el espejo

-por muy frío que esté-

enciende el fuego


© Lucía Conde

20 octubre 2020

París



El deseo me viaja
por los muslos. 
Se desliza impúdico
en la ardiente espera.
 
Dejo que convulsione
mi sexo en mis dedos
y gimo en ti,
en el dulce recuerdo
de esos besos prohibidos
que nos damos.
 
Nadie podrá robarnos
el instante
en el que nuestras pieles
nos conversen
sin obstáculo alguno
y escribamos el placer
con letras húmedas.
 
Nadie podrá robarnos
ese beso distinto
libre por fin, tan dulce
que derribe la puerta
de nuestros cuerpos.
 
Sueño contigo cada noche
y dibujo el momento  en que París
se convierte en el cómplice
del amor más bonito
que jamás existió
y sellamos un pacto
sin firmas; un acuerdo
 sin fecha de caducidad.
 
© Lucía Conde