" Sólo hay una forma de leer correctamente: leer con toda la piel expuesta al verbo"

" Sólo hay una forma de leer correctamente: leer con toda la piel expuesta al verbo"
" Sólo hay una forma de leer que me convence: leer con toda la piel y el alma expuestas al verbo" © Lucía Conde

14 agosto 2017

Impaciencia


Perdóname esta salvaje impaciencia.

Pensando en ti ya vibran mis jardines...
Me tiembla hasta el aliento en fantasías
y no domo a la fiera que me asalta...

Sé que estás en camino hace minutos,
pero mi cuerpo niega los futuros
y goza los presentes extasiado.

Este calor inmenso que hoy me ahoga
recorre lentamente mis caminos:
me obliga a desnudarme bruscamente.

Y así, mientras te espero, deseosa,
tan húmeda y ansiosa, tan ardiente,
me calmo en cierto modo como puedo,
con dedos, con saliva, con jadeos
que nunca son bastantes mientras llegas.

La puerta está entreabierta... Ven, no tardes.
Sofócame este incendio que me mata...

© Lucía Conde

16 abril 2017

Reescribiéndonos


Desde mi propio París
me reescribo y me ardo .

Desde tu propio París
me reescribes y me ardes.

Me dibujas los vértices
dulcemente con tus dedos
mientras me curvo.

Nos lamemos los labios,
nos bebemos las vidas
que se nos desbordan 
y jugamos a ser los que antes fuimos
cuando ya nos pensábamos.

No hay nada comparable
a ese instante perfecto
del orgasmo absoluto y unánime
en el cuerpo del otro.

Nuestra entrega es tocarnos
las campanas de gloria
y el gemido al unísono
la nana que nos adormece
tras la humedad fogosa
de nuestros cuerpos.

© Lucía Conde


28 diciembre 2016

Léeme



Suena la puerta.
Regresas cansado del trabajo,
el  traje de James Bond que me seduce,
y ese maletín de piel
que sé que acaricias en mi ausencia.
 
Estoy de vacaciones
y el día se me ha hecho
 una larga aventura en solitario.
 
Me sorprendes sumida
en el único mundo que consigue
sacarme de mí misma:
el barco de ese libro con sus letras,
con la historia de amor apasionado
que me moja las ganas lentamente.
 
Leo sobre la cama a mi manera:
con esa desnudez que me permite
vivir o morir en cada página.
 
Abres mi puerta y miras
el libro que se abre ante tus ojos
y exclamo: " Léeme..."
 
 
© Lucía Conde



19 noviembre 2016

Déjame que te bese...



Déjame que te bese.
 
Hoy quiero hacer de mi beso
un acto único.
 
Te daré en él todo el calor
que desprende mi cuerpo,
la palabra prohibida,
la humedad incesante,
el temblor del secreto,
el tesón del deseo,
la ansiedad de la sed,
el placer de la lluvia,
la suavidad de la piel
que se forja con caricias,
la tormentosa extensión
de mis caudalosas mareas.
 
Hoy quiero hacer de mi beso
un beso único e irrepetible.
 
Será el beso que lleve
todos los besos juntos:
los que doy a tu cuerpo
milímetro a milímetro,
los que dejo en tu cuello
y te encienden despacio,
los que juegan traviesos
en tu espada desnuda,
los que prenden mi vulva
en tus labios.
 
Déjame que te bese...
 
© Lucía Conde