" Sólo hay una forma de leer correctamente: leer con toda la piel expuesta al verbo"

" Sólo hay una forma de leer correctamente: leer con toda la piel expuesta al verbo"
" Sólo hay una forma de leer que me convence: leer con toda la piel y el alma expuestas al verbo" © Lucía Conde

03 enero 2016

Terapia



Me encontraste en la playa,
con la vida a la deriva,
la casa a cuestas
y el corazón roto.
 
No me importaba nada,
ni siquiera morir allí sola,
no escuchaba las olas
ni siquiera escuchaba
 mi propio latido.
 
Y así llegaste tú.
 
Me besaste en el pelo
 y  murmuraste tierno:
" Anda, vamos".
 
" Soy una mujer rota"- dije.
"No me importa - respondiste-
 yo también".
 
Y te seguí callada.
 
Y al llegar a tu casa,
enredé tu deseo entre mis piernas,
y dejé que la rabia fuera sexo,
que el placer desmedido
enjuagara las lágrimas...
 
Lo mismo hiciste tú.
 
Fuimos selva salvaje
de calor desgarrado,
dolor hecho placer,
venganza hecha lujuria.
 
Fue brutal el encuentro
y a la vez, curativo.
 
Un único beso despidió nuestros labios
y me marché
 sabiendo que era fuerte.
 
© Lucía Conde